Porque es importante fijar rumbo, pero más importante es trazar y visualizar cada paso.

Tras fijar rumbo, estamos planificando la siguiente etapa. Cada paso es importante, pero ponerse en marcha no es ir a lo loco.

Tenemos que visualizar el camino, ver las piedras y esquivarlas o levantarse si te hacen caer. Pero hay que tenerlas en cuenta. Esas piedras a veces son de carne y hueso, personarás que envidian lo prójimo, que les gustarían ser como yo o como tú, pero que lo quieren ya y ahora. Sin haber dado un paso tras otro hasta llegar donde estamos. Personas no solo sin rumbo, sino sin ilusión. Descontentos porque no se atreven a dar pasos o simplemente criticar y mucho menos pensar. Si, has leído bien: pensar, visualizar soñar, ….

Porque soy un soñador, quizás demasiado, pero os aseguro que cuando trazo un rumbo, una meta, un objetivo, visualizo las piedras en el camino (muchísimas y de todos los colores) y tener previstas cómo destrozar esas piedras, cómo esquivarlas o levantarme tras derrumbarme,

ESTOY TOTALMENTE SEGURO QUE LO CONSEGUIRÉ.

No solo yo, todo mi equipo. Porque el subidón de conseguir algo tiene que ser compartido.

Nunca he sido egoísta con los triunfos, aunque sí con los fracasos.

Una cosa que he aprendido en esta fase, es que hay que defenderse ante el que te ataca, no vale estar pasivo y dejar que el tiempo ponga todo en su lugar.

Creo que defenderse y expresarse desde el corazón va a ser mi mejor arma en este nuevo ciclo.

Así que VOY.

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