CUANDO EL TIEMPO SE AGOTA

La vida tiene un día de inicio y un día de fin.  No creo que haya una predeterminación ni nada por el estilo, cada uno va forjando su vida a base de errores y aprendizaje, y va siendo feliz o no dependiendo de sus acciones (acción – reacción). Lógicamente hay factores externos que nos van a limitar ser de una manera u otra en el aspecto social, pero no en el interior.

Ayer recibí la triste noticia de que el abuelo de mi mujer estaba ingresado grave y que según los médicos tenia las horas contadas: se estaba apagando, tiene mas de 90 años.

Tenemos miedo a la muerte, probablemente es porque desde pequeñitos hemos visto la muerte como algo negativo, cuando a uno le deseamos lo peor le deseamos que se muera (ver conversaciones de niños pequeños) y es curioso como los niños abordan el tema de la muerte y como intentamos los mayores explicar que la vida tiene fecha de caducidad.

La muerte es un proceso de la vida y es el proceso final, pero es el último, el menos importante. Tenemos muchísimas horas, minutos, días… para vivir. Y esto es lo realmente importante señoras y señores: VIVIR.

Cuando una persona llega a su recta final, se da cuenta de lo que ha hecho y sobre todo de lo que no.

Como conclusiones que cada vez que el tema de la muerte aparece, es que:

  1. Es inevitable
  2. Puede aparecer cuando menos te lo esperas, es imprevisible.
  3. Hay que tomar una actitud natural ante una cosa que va a ser si o si. No hay que tener miedo sino saber que ocurrirá como proceso final.
  4. VIVIR, cada dia, cada minuto, no dejar tus sueños para un hipotético mañana, quizás no haya tiempo para realizarlos.

En una película, cuyo titulo no recuerdo decía que una persona muere cuando la ultima persona que le recuerda dice su nombre, una persona perdura en el tiempo por sus acciones, así que actúa: VIVE. Pero no vivas solo para dejar recuerdos, vive para ser feliz, los recuerdos si eres feliz seguro que estarán.

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